Al asumir el cargo como Comandante de la Séptima División es grato contar con Oficiales, suboficiales y soldados consagrados, heroicos y valientes con un espíritu de lucha inalcanzable, dignos de admiración y respeto de los colombianos, expresados en las diferentes manifestaciones de solidaridad.
La recompensa del verdadero soldado es la gratitud del pueblo que han jurado defender, y por el cual está dispuesto a ir más allá de sus fuerzas para proteger y salvaguardar sus vidas, derechos y libertades.
Por eso, es necesario luchar cada día con dedicación, abnegación y sacrificio. La tarea de combatir a los terroristas requiere afrontar toda serie de peligro, debemos entregarlo todo con arrojo, valentía, coraje, espíritu de cuerpo y moral pero con inteligencia, decisión y disciplina para alcanzar el reto de derrotar el terrorismo respetando los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
Por lo tanto es importante mantener los Valores, los Principios y las Virtudes, ya que es lo que caracteriza a un combatiente ejemplar y disciplinado para cumplir su misión con éxito. Quiero expresar que me siento muy orgulloso de ser el Comandante de esta Septima División, al saber que cuento con soldados de Colombia entrenados y capacitados para el cumplimiento de la misión Institucional.
Y así mismo, le pido al Todopoderoso que nos colme de bendiciones y nos proteja en cada paso emprendido, venciendo las dificultades para así seguir trabajando con honestidad, profesionalismo y orgullo por nuestro Ejército que tantas glorias nos ha brindado.
Que Dios los Guarde